¿Sabías que...? — 1 mayo, 2014 at 16:17

Samson Kimobwa: el plusmarquista mundial al que uno de su tribu le ganaba siempre

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Samson Kimobwa

Cuando consiguió la mejor marca mundial en 10.000 metros de todos los tiempos, lo cuestionó con una humildad aplastante

Samson Kimobwa fue uno de los primeros corredores keniatas en ganar una beca de atletismo para estudiar en los Estados Unidos, concretamente en la Universidad de Washington State, en 1970, donde coincidió con sus compatriotas Henry Rono y John Ngeno.

Samson Kimobwa y Henry Rono
Samson Kimobwa y Henry Rono

Gracias a los grandes resultados obtenidos tanto en pista como en cross, Kimobwa fue invitado a participar en 1977 en los World Games de Helsinki, una de las capitales mundiales del atletismo, donde los 10.000 metros eran mucho más que una simple carrera, eran una seña de identidad de un país orgulloso del dominio de sus compatriotas en la distancia durante todo el siglo. La carrera no invitaba a pensar en una gran marca pero a partir del kilómetro siete, con Samson desatado, la prueba enloqueció y sucedió lo que nadie auguraba; el récord del mundo, que estaba desde 1973 en manos del británico David Bedford, acababa de caer. El keniano detuvo el cronómetro en 27:30.47 y se convertía así en el primer africano de la historia en conseguir el récord del mundo de los 10.000 metros. Pero lo más sorprendente fue la improvisada rueda de prensa que el Kimobwa ofreció en la misma pista del estadio finlandés.

A la pregunta de un periodista de qué sentía tras haber logrado el récord del mundo con la mejor marca de todos los tiempos, Samson pareció no entender a qué se refería. Tras la ayuda del intérprete, se comprobó que el atleta entendió que había logrado la mejor marca de la temporada, no de todos los tiempos, por lo que el periodista insistió, matizándole:

La del año no. Has conseguido la mejor marca mundial de toda la historia. Nadie había corrido nunca tan rápido esta distancia!

Eso no puede ser, es imposible del todo. -sentenció, impasible, el keniano-

¿Por qué? -replicó el periodista-

Pues porque ni tan siquiera soy el más rápido de mi poblado. Cuando vivía en Kenia había un chico que corría con la gente de mi tribu y que me ganaba siempre.

Y, en cierta forma, tenía razón. Él abrió las puertas al ejército de africanos que, a partir de ese momento, ha venido demostrado el enorme potencial que atesoran de un modo casi natural. Un año más tarde, su compatriota Henry Rono conseguiría en Viena superarlo por ocho segundos de diferencia (27:22.47).

Samson Kimobwa. Foto Gilles Bertrand
Samson Kimobwa. Foto Gilles Bertrand

Tras su retirada de la competición, Kenia se aprovechó de sus conocimientos y se convirtió en uno de los grandes especialistas en la preparación de los 3.000 metros obstáculos. Gente como Moses Kiptanui, tres veces campeón mundial; Brimin Kiprop Kipruto, campeón olímpico en Pekín, y el actual plusmarquista mundial, Saif Saaeed Shaheen, corrieron bajo sus órdenes.

Kimobwa, que falleció el año pasado a los 58 años tras sufrir una enfermedad intestinal, estaba considerado como uno de los ejemplos a seguir para los más jóvenes, no sólo por sus logros deportivos sino por su indiscutible talla humana, que quedó patente al ‘pasear’ con sigilo, sin estridencias, su innata modestia tras conseguir un récord del mundo.

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